Una conversación presencial para escuchar lo que quizá nadie se atreve a decirte.
Opinión sincera · Conversación presencial · Sin intereses
Tu familia puede suavizar la verdad. Tus amigos pueden querer quedar bien. En el trabajo todos miden lo que dicen. Y en una sociedad llena de postureo, muchas veces nadie te dice lo que realmente ve.
Te Lo Digo Claro existe para eso: una conversación presencial, privada y sin rodeos innecesarios, con alguien externo a tu entorno.
Alguien tiene que decírtelo a la cara.
Te Lo Digo Claro es una conversación presencial para hablar de ti, de una situación, de una decisión o de algo que necesitas ver desde fuera.
Tú cuentas lo que pasa. Yo escucho, pregunto, observo y te digo con sinceridad lo que veo.
No se trata de darte la razón. No se trata de juzgarte. Y tampoco se trata de hacerte daño. Se trata de ofrecerte una opinión honesta, directa y respetuosa, sin los filtros de tu familia, tus amigos, tu entorno laboral o la vida social.
Te escucho, te pregunto y te digo lo que veo desde fuera.
Muchas veces no sabemos si los demás están siendo sinceros.
Y tú puedes seguir tomando decisiones sin saber cómo se ve realmente lo que haces, lo que dices o lo que estás viviendo.
La sinceridad se ha vuelto rara. Por eso tiene valor.
Te Lo Digo Claro es para personas adultas que quieren una opinión sincera, externa y sin intereses sobre algo concreto.
No necesitas venir con un problema perfectamente ordenado. A veces basta con saber que algo no encaja y querer hablarlo con alguien que no tiene nada que ganar mintiéndote.
Pareja, separación, dudas, conflictos, celos, desgaste, dependencia o decisiones sentimentales.
Herencias, discusiones, distancia emocional, obligaciones, culpa, manipulación o relaciones difíciles.
Socios, empleados, liderazgo, decisiones, imagen profesional, conflictos o soledad del empresario.
Cómo comunicas, cómo te muestras, qué impresión das, qué quizá no estás viendo de ti.
Cambios de vida, rupturas, conversaciones pendientes, situaciones que necesitas mirar desde fuera.
Duelo, hospital, esperas, trámites sensibles, conflictos o etapas en las que no quieres estar solo.
Eliges fecha y hora aproximada y explicas brevemente el motivo de la sesión.
Antes de aceptar la sesión, se revisa que el caso sea adecuado para este servicio y se acuerda el lugar.
La conversación se realiza cara a cara, en un lugar tranquilo, seguro y acordado previamente.
Tú cuentas. Yo escucho, pregunto y te doy una opinión sincera, directa y respetuosa sobre lo que veo desde fuera.
Sin prisas. Sin espectáculo. Sin venderte una mentira cómoda.
La sesión no va cronometrada al minuto. Puede durar una hora, dos horas, una mañana o una tarde, con un máximo de 4 horas incluidas.
Hora adicional: 50 euros por hora extra, solo si ambas partes quieren continuar.
Gastos aparte: Los gastos de desplazamiento, transporte, aparcamiento, dietas o alojamiento no están incluidos y se presupuestan aparte.
Condiciones
Te Lo Digo Claro no es terapia psicológica. No es coaching. No es asesoramiento médico, legal, financiero ni profesional. No se realizan diagnósticos, tratamientos ni intervenciones sanitarias. No se atienden emergencias.
Lo que se ofrece es una opinión personal, humana y externa, basada en la conversación mantenida.
Sinceridad sí. Crueldad no.
La conversación puede ser directa, pero siempre debe ser respetuosa. La finalidad no es humillar, atacar ni juzgar, sino ayudarte a ver una situación desde fuera.
Si no estás preparado para escuchar una opinión sincera, este servicio no es para ti.
Para proteger a ambas partes, el servicio tiene límites claros.
Te Lo Digo Claro nace de años de trato directo con personas en situaciones humanas reales, especialmente en contextos donde escuchar, observar y saber estar importan.
La base del servicio es sencilla: presencia, discreción, experiencia humana, sentido común y sinceridad respetuosa.
No se promete cambiar tu vida. No se promete darte la razón. No se promete una solución mágica.
Se ofrece una conversación real, presencial y sin intereses.
Solicita fecha y hora para una sesión presencial Te Lo Digo Claro. Después de enviar la solicitud, se revisará la disponibilidad, el motivo general de la sesión, el lugar propuesto y los posibles gastos de desplazamiento.
No necesitas contar todos los detalles en el formulario. Basta con explicar brevemente el motivo para valorar si el servicio encaja.
Revisaremos la disponibilidad y contactaremos contigo para confirmar la sesión, el lugar y los posibles gastos de desplazamiento.
Alguien tiene que decírtelo a la cara.
Si eres demasiado sensible a la verdad, quizá no deberías contratarme.
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